Mientras el Protocolo de GEI planea la revisión de su marco de contabilidad de emisiones, la Fundación Ellen MacArthur ha publicado un documento de reflexión sobre cómo podría apoyar mejor la transición a la economía circular.
Para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, debemos replantear la forma en que producimos, usamos y desechamos productos y materiales. La transición hacia energías renovables y una mayor eficiencia energética puede abordar aproximadamente la mitad de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, para reducir las emisiones restantes, es necesario acelerar la transición hacia una economía circular.
No obstante, la forma en que actualmente se informan las emisiones de GEI puede desincentivar la adopción de modelos de negocio circulares y la implementación de prácticas circulares. Las empresas y los mercados de capitales no están recibiendo datos precisos para tomar decisiones informadas sobre el impacto de sus actividades circulares en los riesgos y oportunidades relacionados con el clima.
Abordar este desafío es fundamental para desbloquear el potencial de los modelos de negocio circulares y aprovechar su capacidad para enfrentar desafíos globales, incluidas las crisis de biodiversidad y contaminación. Es importante recordar que no todas las reducciones de emisiones son iguales. Es posible reducir las emisiones de CO₂e mientras se desperdician materiales finitos, se degrada la naturaleza y se contamina la tierra y el agua, pero también es posible reducir las emisiones mediante actividades que mantienen los materiales en circulación y regeneran la naturaleza.
El Protocolo de GEI, el marco de contabilidad de emisiones más utilizado a nivel mundial, está siendo revisado. La Fundación Ellen MacArthur está aprovechando esta oportunidad para garantizar que la contabilidad de las emisiones relacionadas con actividades circulares sea “verdadera y justa”, en línea con los propios objetivos del Protocolo de GEI. Trabajando con nuestra red, hemos identificado los desafíos que enfrentan las empresas que lideran la transición hacia la economía circular en diversos sectores y compartido nuestros hallazgos con el Protocolo de GEI sobre oportunidades para revisar su guía contable, especialmente para las emisiones de Alcance 3 (las que ocurren en la cadena de valor de una empresa). Hemos publicado estos hallazgos en el documento Improving climate emissions accounting to accelerate the circular economy transition (Mejorar la contabilidad de las emisiones climáticas para acelerar la transición hacia la economía circular).
El documento describe ejemplos de cómo las metodologías contables actuales conducen a cálculos de emisiones inexactos o incompletos, o favorecen injustamente actividades lineales sobre actividades circulares:
Cambio de modelos lineales a circulares para la generación de ingresos: las emisiones atribuidas a las múltiples fases de uso y a las cadenas de valor más complejas asociadas con soluciones circulares, como la reutilización, reparación y remanufactura, no se reflejan con precisión en los inventarios.
Reutilización: atribuir las emisiones de producción únicamente al primer usuario implica que la contabilidad no incentiva la reutilización frente al desecho.
Mejorar la durabilidad y permitir actualizaciones: el requisito de informar anticipadamente las emisiones previstas de la fase de uso en el año de venta significa que:
Las empresas que hacen sus productos más duraderos son penalizadas porque, en el año de venta, deben reportar mayores emisiones de Alcance 3 en la fase de uso debido a la vida útil prolongada.
El impacto de las emisiones de futuras actualizaciones no puede capturarse una vez que estas se implementan.
Selección de la gestión del fin de uso: las empresas pueden excluir las emisiones derivadas de la incineración para la generación de energía, así como de la reutilización, reparación y reciclaje, lo que impide capturar la diferencia en emisiones entre estas opciones.
Evaluación de portafolios de inversión: los inversionistas no están obligados a reportar las emisiones de Alcance 3 de las empresas en sus portafolios, aunque el Alcance 3 representa su mayor impacto climático. Sus decisiones de inversión pasan por alto el impacto potencial de la transición de actividades lineales a circulares dentro de las cadenas de valor de sus portafolios.
Para abordar estos desafíos, el documento identifica cinco oportunidades para revisar el Protocolo de GEI, con un enfoque particular en el estándar y las directrices del Alcance 3.

Nota sobre las revisiones del Protocolo de GEI
El Protocolo de GEI prevé publicar borradores de estándares y guías para consulta pública en 2026 y publicar las versiones finales en 2027. Esta revisión es una oportunidad para que los estándares y guías brinden un mejor apoyo a las empresas en la contabilidad de sus emisiones a medida que pasan de enfoques lineales a circulares en la creación de valor. Dado el amplio alcance del Protocolo de GEI, estas revisiones tienen el potencial de contribuir significativamente a la normalización de las soluciones de la economía circular.
Alentamos a todos los usuarios de datos de emisiones a apoyar al Protocolo de GEI en sus revisiones para garantizar que la contabilidad refleje de manera verdadera y justa el impacto de las actividades circulares, en línea con nuestros hallazgos y recomendaciones.
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Mejorar la contabilidad de las emisiones climáticas para acelerar la transición hacia la economía circular está disponible en: English.
Este documento está dirigido a empresas, inversionistas, formuladores de políticas, asociaciones industriales y profesionales que trabajan con la contabilidad precisa de las emisiones de GEI. Propone revisiones a la metodología del Protocolo de GEI para reflejar mejor las actividades empresariales alineadas con la transición hacia una economía circular.
Para citar este documento, utilice la siguiente referencia: Ellen MacArthur Foundation, Improving climate emissions accounting to accelerate the circular economy transition (2025).